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LIMPIA LAS LLANTAS DE TU AUTO COMO UN MÁSTER

  • 16 junio, 2019

Antes de empezar

Las ruedas deben estar frías, ya que los frenos acumulan y transmiten a la llanta gran cantidad de calor, lo cual además de por seguridad, puede hacer que los productos usados se sequen prematuramente sobre la superficie. Asimismo, es fundamental que se respeten los tiempos de aplicación que marca el fabricante del limpiador; si se secan pueden dejar marcas no deseadas.

Siempre que utilicemos un limpiador de llantas por primera vez hay que probarlo en una pequeña zona, dejar actuar y aclarar. Si vemos que afecta al acabado de cualquier forma, descartar el producto.

Es recomendable que las llantas sean la primera parte que se lava, puesto que de lo contrario puede salpicar y ensuciar partes del coche que ya estaban limpias.

El proceso

Los utensilios que vas a necesitar son una cubeta con agua tibia y jabón, algunos productos limpiadores específicos, cepillos para frotar los pasos de rueda y eliminar cualquier resto de grasa y suciedad.


1. Trabajar sobre una llanta cada vez. Si dejamos demasiado tiempo los productos, el nivel abrasivo que tienen puede dañar la pintura.

2. Llenar la cubeta con abundante agua y añadir el jabón. Poner el doble de la concentración recomendada.

3. Limpiar la parte interior de la llanta primero. Aplicar una buena capa de limpiador de llantas, y dejarlo actuar unos 3 minutos.

4. Mojar el cepillo en la cubeta con agua jabonosa y lavar la llanta. Es recomendable utilizar un cepillo específico para las llantas, dado que acumulará mucha suciedad.

5. Si la llanta tiene zonas de difícil acceso, prueba con un cepillo de dientes viejo.

6. Cuando la parte posterior de la llanta esté limpia, podemos pasar al frontal. Aclarar bien todas las partes para no dejar residuos de limpiador.

7. Aplicar una generosa cantidad de protector/abrillantador de neumáticos. Un aplicador específico facilitará esta tarea.

9. Para un resultado perfecto, aplicar una capa de cera sintética sobre la llanta. Como de costumbre, dejar secar y eliminar el residuo con una toalla de microfibra.


¡Las llantas de tu auto quedarán como nuevas!